Tribuna de los enfermos del antiguo convento de San Juan Bautista

Tribuna de los enfermos

Este espacio recuerda que la enfermedad no separaba al fraile de la vida espiritual de su comunidad. Aunque su condición física le impidiera acudir a los lugares habituales de oración, desde la tribuna podía permanecer cercano a la celebración litúrgica y sentirse acompañado por sus hermanos.

La tribuna expresa así una dimensión profundamente humana y cristiana de la vida conventual: el enfermo continuaba formando parte de la comunidad. Su fragilidad no lo excluía; por el contrario, era acompañado y sostenido por la oración común. Desde este lugar, el sufrimiento podía vivirse también como oración, unido a Cristo y a la vida espiritual de todo el convento.