Al entrar al templo, la nave principal conduce la mirada hacia el presbiterio. Este espacio reúne a la comunidad para escuchar la Palabra de Dios, celebrar los sacramentos y participar en la oración litúrgica.
Para los frailes dominicos, cuya vocación está íntimamente unida a la predicación, el templo era también el lugar donde la Palabra proclamada encontraba a los fieles. Desde aquí comienza nuestro recorrido por los distintos espacios que formaban parte de la vida religiosa y pastoral del convento.