El coro alto era uno de los espacios destinados a la oración comunitaria de los frailes. Desde este lugar participaban en determinados momentos de la liturgia y elevaban juntos la alabanza a Dios.
Situado en la parte superior del templo, el coro permitía contemplar la nave y el presbiterio desde otra perspectiva. En la vida conventual, este espacio recordaba que la jornada del fraile estaba marcada por la oración, el silencio y la celebración comunitaria.
El coro alto durante el proceso de recuperación posterior al sismo de 2017.